Tener la oportunidad de descubrir nuevas autoras siempre es algo que agradezco como lectora, porque sí, tengo muchas escritoras que vuelven una y otra vez a mi lista de lecturas, pero también es un placer abrir la puerta a aquellas que aún me son desconocidas. Esto me da la ocasión de conocer novelas como la que os traigo reseñada, una historia sencilla ambientada en el Londres victoriano y donde vamos a ser testigos de un romance inocente y tierno entre dos personas provenientes de mundos muy distintos, ella es una ladrona que ya no desea seguir con una vida de delincuencia y él, un policía de Scotland Yard que no quiere otra cosa que atrapar a los asesinos de su hermana. Así comienza Ladrona de corazones de Maria Albers, una trama donde el suspense, la intriga y el romanticismo se entremezclan para dar forma a una obra llena de luces y sombras, pues no todo siempre es como creemos. A veces existen matices que hacen que las personas actúen de una u otra forma, algo que Rachel y William descubrirán cuando el destino los ponga en la misma senda, un camino lleno de peligros que tendrán que recorrer juntos si desean hacer justicia y desenmascarar a un asesino que acecha en las sombras.
Rachel Baynes nunca ha conocido a su familia. Abandonada en un orfanato cuando era un bebé, permaneció allí hasta que tuvo la edad suficiente para trabajar y ganar dinero para mantenerse. Una existencia sencilla que compartía con Timothy, al que consideraba como un hermano y protegía como tal. Sin embargo, el destino le iba a enseñar su peor cara cuando el joven enferme y ella sea despedida de su empleo de costurera. Un revés que la obligará a tomar una decisión trascendental para sobrevivir, aceptar o no unirse a la banda de Sherwood, unos ladrones que traen de cabeza al rico West End y a todos los agentes de Scotland Yard. Así, con pocas oportunidades donde elegir, Rachel aceptará robar con ellos para poder pagar el tratamiento del pequeño, sin embargo, su sacrificio no servirá de nada, ya que éste, al final, morirá, una desgracia que hará que la muchacha se replantee la vida que ha escogido, instándola a marcharse lejos de quienes, hasta ahora, habían sido su pequeña familia. Una idea que no dejará de rondarle la cabeza, pero que se hará efectiva cuando alguien de la banda, en uno de los robos que cometen, acabe con la vida de un inocente. Algo que marcará un antes y un después en la existencia de Rachel y que la hará abandonarlos furtivamente en mitad de la noche.
De este modo, Rachel iniciará una huida desesperada para alejarse de un asesino que podría amenazar su vida si descubre su deserción y, también, de la policía, ya que estos estarán buscando a los responsables de dicho acto. Unas circunstancias que la llevarán a deambular sola por las calles de Londres, sin ningún plan y buscando un empleo para conseguir dinero y marcharse lejos de todo. Así, la joven llegará hasta una casa donde solicitan la ayuda de una criada, un puesto humilde en el que le será fácil pasar desapercibida. No obstante, el temor no la abandonará cuando descubra que en dicho lugar reside un policía, un hombre enigmático y muy callado que parece observarlo todo y a todos.
William McFarlane se hizo policía cuando su hermana fue asesinada en mitad de un atraco, una muerte sin sentido que él lleva ocho años intentando esclarecer. Se ha prometido no descansar hasta atrapar a los responsables, pero las pistas cada vez son más endebles y el desánimo ha hecho mella en su carácter. Sin embargo, el destino no ha dicho su última palabra y parece que ahora se ha producido un robo que puede simular las circunstancias de aquel que lo tiene obsesionado, un delito donde también ha existido una muerte, la de un joven inocente que podría ser solo un daño colateral. Por esto mismo, cuando le asignen a él y al inspector Whitman dicho caso, comenzará una búsqueda incansable de los atracadores, pues entre ellos hay un asesino que parece no querer detenerse ahí, ya que irán cometiéndose diversos hechos que amenazarán la vida de inocentes y pondrán en jaque a toda la unidad.
Una investigación complicada que no hará más que enredarse cuando Rachel comience a estar relacionada con los hechos, la única mujer que ha despertado su interés en mucho tiempo. La joven ha conseguido colarse en su corazón después de todo lo que ha sufrido, una mujer que iluminará su vida y hará que quiera un futuro donde no exista el rencor ni la venganza. No obstante, ella es reacia a dejarse conocer, un enigma que querrá desvelar a pesar de que su instinto le dice que esconde demasiados secretos que podrían separarlos. Aun así, y a pesar de que existen verdades que lo cambiarán todo entre los dos y que deberán salir a la luz cuando el peligro los aceche y amenace sus vidas, la pareja no podrá evitar dejarse llevar por unos sentimientos que serán cada vez más intensos, un amor lleno de complicaciones donde la confianza mutua y el perdón tendrán que ser los pilares que lo sostengan cuando todo llegue a descubrirse.
Maria Albers nos deleita con una novela sencilla, donde el romance y el suspense van de la mano en una historia ambientada en el Londres victoriano. Con una prosa natural y cuidada, la autora consigue acercarnos a los bajos fondos de una ciudad marcada por las diferencias sociales, mostrándonos tanto el mundo de los ricos aristócratas como esos barrios donde la pobreza convive con la necesidad y el ingenio de quienes buscan sobrevivir. Una ambientación que aporta riqueza a la historia y nos permite conocer diferentes realidades de una misma ciudad. Además, la autora introduce una trama de intriga que va ganando fuerza a medida que avanzamos en la lectura. Las investigaciones de Scotland Yard, las pistas que aparecen y las que parecen conducir a callejones sin salida harán que nos planteemos, al igual que William, diferentes hipótesis sobre la identidad del asesino. Así, las sospechas irán recayendo sobre distintos personajes y algunos acontecimientos nos llevarán por caminos inesperados, manteniendo el interés hasta que las piezas comiencen a encajar. Pero, junto al suspense, también encontramos una parte más emocional centrada en Rachel y William. La joven llega a su nuevo hogar cargando con el miedo y la culpa de una vida que desea dejar atrás. Ha tomado decisiones difíciles para sobrevivir y ahora tendrá que enfrentarse a las consecuencias de su pasado mientras intenta demostrar que puede comenzar de nuevo. Su evolución me ha gustado especialmente, porque poco a poco descubriremos a una mujer valiente que, a pesar de sus circunstancias, decide luchar por hacer lo correcto y encontrar su propio camino. William, por su parte, vive atrapado en el recuerdo de su hermana y en el deseo de encontrar al responsable de su muerte. Lleva demasiado tiempo buscando respuestas y esa obsesión ha terminado haciendo mella en él. La llegada de Rachel a su vida supondrá un punto de inflexión, pues ella le mostrará que quizá el perdón pueda ser una forma de liberarse de un pasado que todavía le hace daño. Dos almas heridas entre las que irá creciendo un sentimiento sincero, tierno y profundo, aunque los secretos que los rodean podrían poner a prueba esa relación que todavía no se ha consolidado. En definitiva, la historia no se limita únicamente a descubrir quién se esconde detrás de los robos, sino que también nos habla de segundas oportunidades, de culpa, perdón y redención, pues vamos a ser testigos de cómo dos personas heridas por la pérdida tendrán que aprender a confiar, enfrentarse a sus propios fantasmas y comprender que, a veces, dejar atrás el dolor es la única manera de poder construir un futuro diferente.
Ladrona de corazones de Maria Albers es una historia sobre segundas oportunidades, heridas que necesitan sanar y dos personas que, después de haber sufrido tanto, encontrarán en el otro un lugar donde sentirse a salvo, Rachel y William me han conquistado con un amor que nace despacio, entre la cautela y el miedo, hasta convertirse en un sentimiento sincero, dulce y lleno de esperanza, una novela donde el suspense y el romance se entrelazan para hablarnos de perdón, redención y de la valentía necesaria para dejar atrás el pasado y volver a confiar, pero, sobre todo, es una obra que me ha permitido acompañar a dos corazones que solo necesitaban una oportunidad para volver a latir con esperanza.
· Gracias a Libros de Seda por el ejemplar ·

hola
ResponderEliminarme has dejado con ganas de más, así que me llevo esta novela bien apuntadita
Gracias por la reseña
Besotessssssssssss
Hola, tiene muy buena pinta; me gustan las novelas desarrolladas en el Londres victoriano porque prefiero los romances historicos a los ambientados en la época actual. Tomo nota de este. Un abrazo.
ResponderEliminarGracias por la reseña. Tomó nota. . Te mando un beso.
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