Suma de Letras · 18 Febrero 2016 · Contemporáneo · 2º Horizonte Martina
Martina es un mar de dudas. Ha roto radicalmente su comunicación con Pablo, ha dejado el Mar, pensaba que lo que tenía con el chef era especial y es duro reconocer que tal vez no es como te habías imaginado. Se ha dado cuenta de que se ha dejado llevar por alguien que es emocionalmente frenético y se siente avergonzada por haber perdido el norte por alguien que ni siquiera ha solucionado del todo su pasado. Sin embargo Martina ha huido y decide olvidarlo todo, pero no será tan fácil borrar de su vida ni a Pablo ni el Mar... algo se está gestando en su interior y no tiene el valor de afrontarlo. Tiene que tomar una decisión y está en juego su futuro.
Por otro lado Amaia y Javi siguen en su eterno tira y afloja, él está enamorado de ella y ella no se atreve a tener con «su mejor amigo» una relación aunque se muere cada vez que él la acaricia, ¿conseguirán dejarse llevar?
Sandra no quiere más decepciones y cree que ha llegado el momento de recuperar lo perdido: a su novio de toda la vida, Íñigo, pero ¿conseguirá ser honesta a lo que le dicta el corazón?
Martina en tierra firme de Elísabet Benavent es el final de la bilogía Horizonte Martina, dos novelas que me han permitido conocer la pluma de una muy buena escritora, capaz de atraparme con una historia intensa y unos personajes arrolladores que sentirán hasta las últimas consecuencias. En este libro veremos el desenlace de las tramas iniciadas en Martina bajo el mar, nuestros protagonistas se enfrentarán a decisiones importantes que cambiaran sus vidas y acontecimientos inesperados que los harán madurar a marchas forzadas. Una lectura profunda repleta de sentimientos y emociones que calarán hondo en el lector, haciendo que experimentes una multitud de sensaciones que estoy segura no dejarán indiferente a nadie.
Martina y Pablo, dos personas completamente distintas, experimentaron el amor más maravilloso y, a la vez, más aterrador que nadie ha conocido, con explosiones emocionales que los hizo poner todo su mundo patas arriba. El destino quiso que se enamoraran e iniciaran una relación apasionada y, en algunas ocasiones, desmedida que les ha permitido entregarse plenamente el uno al otro. Todo lo que siente es único y ninguno de los dos es capaz de negar ya que el suyo no se parece a nada de lo que han vivido antes. Sus sentimientos son innegables y nuestro chico lo ha admitido sin ningún tipo de temor, en cambio, Martina ha tardado más en expresar lo que había en su corazón, le ha costado abrirse a esas pasiones, no obstante, poco a poco, ha ido perdiendo esa rigidez que le impedía vivir realmente, ahora ha descubierto un mundo lleno de emociones que le permiten disfrutar del amor. Sin embargo, en un instante su mundo se viene abajo, Pablo le ha mentido y esa mentira ha destruido todas las promesas que compartieron en sus días felices. Parece que la relación ya no puede seguir adelante, ya que la joven no cree posible olvidar todo el dolor que este le ha producido.
Martina solo quiere alejarse de Pablo y de El Mar, olvidarlo todo y recuperar la vida que este hombre frenético y emocionalmente inestable le arrebató, pero una ruptura es difícil de superar cuando mantener las distancias es casi imposible, puesto que trabajando juntos en el mismo restaurante lo que todavía comparten les supone un desafío constante, además un giro sorprendente volverá a unir sus vidas para demostrarles que lo suyo puede ser para siempre. Esta vez no podrán vivir ese amor alocado del principio, deberán tomar decisiones muy importantes que los marcarán. Pablo arriesgará todo por volver a tener a la mujer que más ha amado. Esta necesita su apoyo incondicional y lo encontrará en un Pablo más centrado y seguro de sí mismo que apostará todo en una relación que tendrá muchos altibajos y donde él parece el único implicado. Martina, por su parte, volverá a esconderse en ese cascarón donde los sentimientos y las emociones no le afectarán. Ello será un problema, porque su incapacidad emocional la llevará a un punto donde no dejará que nadie la ayude. De esta manera, veremos a ese hipster enamorado del amor madurar y enfrentar sus miedos con decisión, hacer todo lo posible por despertar a su chica de ese letargo demostrándole una y otra vez que el amor es cosa de dos. Una tarea difícil que lo llevará hasta el límite y que será lo único que los mantenga unidos cuando todo a su alrededor parece venirse abajo.
Como dije en la reseña de la anterior novela, esta bilogía no es exclusiva de Martina y Pablo, también existen otros personajes que vivirán el romance entre los dos cocineros pero que dejarán su huella en los libros con historias propias capaces de rivalizar con la trama central. Dos de ellos son Amaia y Javi, amigos incondicionales que dejarán de lado la amistad para compartir un amor muy especial. En esta segunda parte veremos como esos sentimientos que existían entre los dos se consolidan para dar paso a una relación preciosa llena de amor y ternura. No obstante, Amaia sigue presa de sus inseguridades y todavía no cree que un hombre como Javi la quiera de verdad. El chico se esforzará en demostrarle de mil maneras que no le importa el exterior y que sus sentimientos van más allá, una relación difícil en la que tendrán que luchar por superar esos miedos que se interponen entre los dos.
Otro personaje que tengo que destacar en la trama es Sandra, quizás con la que menos he empatizado y que me ha llegado a exasperar en alguna que otra ocasión. Desde el principio la vi un tanto egoísta y dependiente de los demás, pero en esta novela vemos que su actitud está justificada, ya que es alguien a quien le da miedo la soledad, siendo muy insegura pese a su atractivo e inteligencia. Su miedo a arriesgarse y experimentar la hace buscar una zona de confort donde estar a salvo. Por esto, cuando sus amigas se alejen para vivir sus vidas, ella se encontrará perdida y sin el apoyo que tanto necesita, intentando llenar ese vacío con malas decisiones y personas que no saben quererla.
Elísabet Benavent me ha sorprendido con esta segunda parte permitiendo que el lector experimente una sensación de amor-odio en toda la lectura, ya que no es solo profunda e intensa, sino que también hay veces que la tozudez de los personajes llega a límites inexplicables. Veremos la evolución de cada uno de ellos dentro de unas relaciones nada sencillas y repletas de problemas. Como la vida misma aman, sufren y experimentan multitud de sentimientos que transmiten al lector a través de una narración contada a dos voces, pues Martina y Pablo nos relatarán sus puntos de vista de este amor apasionado y ardiente, además de relatarnos lo que está sucediendo en sus vidas y en la de sus amigos. Una historia con muchos ingredientes para ser muy especial, y quizás para vosotros lo sea, pero que a mí me ha dejado un sabor un tanto agridulce en algunas ocasiones. No sé si es por la extensión de la misma o por la actitud de Martina en buena parte de la novela, pero era ese paso atrás en sus emociones que ha experimentado ha hecho que la lectura no estuviera a la altura de la primera parte. Pablo es un personaje de diez y lo demuestra en todo momento, pero nuestra heroína no avanza, se estanca en muchos capítulos con sus dudas y solo cuando lo tiene todo perdido es cuando reacciona, lo que me pareció una actitud un tanto egoísta, aunque para algunos quizás sea comprensible por todo lo que ha tenido que pasar en tan poco tiempo. En definitiva, un final intenso para la bilogía, donde el amor y la pasión entre los protagonistas ha dado como resultado una historia difícil de olvidar.
Martina en tierra firme de Elísabet Benavent es el final idóneo para la maravillosa historia de amor entre Martina y Pablo, una novela repleta de sentimientos en estado puro donde la paciencia y el tesón serán las claves para que una relación nacida de la pasión más frenética se consolide poco a poco como ese romance eterno que vuelve a ser como el primer día después de compartir cada beso.

